jueves, 4 de mayo de 2017

El señor redondo

En mi calle vive un señor. Es un hombre mayor, de edad indefinida, es redondo, su cada está hinchada, su panza está hinchada, sus ojos están hinchados, tan hinchados que a veces para increíble que pueda ver algo por ellos. Es un hombre redondo e hinchado, por el alcohol. No sé cuánto beberá. De vez en cuando le veo con un brick de vino de mesa. Pero pocas veces. En general o le veo paseando, bajando un par de manzanas, o distingo su silueta debajo de los plásticos con los que se cubre en el banco que le sirve de casa. 
El señor redondo está hecho una pena. Está hinchando por fuera pero también por dentro. 
Cuando me cruzo con él liviana como voy últimamente me pregunto qué puede llevar a alguien a dejarse vencer así y decidir que no quiere vivir más. Me pregunto si algo así me podría pasar a mí. 
No sé porque no haga más que pensar que la vida se acaba. Será la crisis de los 40? No creo, releyendo el blog me doy cuenta que la volatilidad de nuestro paso por este mundo siempre me ha obsesionado. Lo que más me asusta es vivir pensando que me puedo morir o vivir pensando que no me voy a morir nunca. La vida me parece el más preciado bien que tenemos. Me parece que tenemos la obligación de respetarla y cuidarla. Por eso me cuesta entender al señor que vive en mi calle, que le ha pasado para que se haya rendido así?
Conozco a muchísima gente que no soporta la esencia de la vida y se evaden hasta puntos de que se van y no viven. Me encantaría que existiera un sistema para poder hacerles sentir el chorro de energía universal que se percibe cuando se valora cada instante vivido desde la consciencia de que es un privilegio. Para cuando el transcomutador de emociones? Habrá que preguntar al CSIC.
(Perdón por las erratas, escrito y publicado desde teléfono móvil).

lunes, 1 de mayo de 2017

El sueño

Tengo un sueño recurrente. 
Me voy de viaje a Africa, a un país que tiene mucho verde y desierto. Voy con Perico. Vamos en avión. El viaje a veces tiene una o dos partes. Si hago trasferencia me suelo perder en aeropuerto y me encuentro con alguien conocido en la fila. 
Al despegar tenemos un problema. La pista no es suficientemente larga y el
Avión acaba intentando despegar por una carretera que tiene postes de luz de madera. En un momento el avión tiene que subir porque hay un puente. Y entonces sube en vertical, recto, hacia el cielo, y ya toma camino. 
Una vez en ese país africano visitamos la parte de despierto. Tiene ruinas como egipcias y africanas, con un pueblo en el desierto de casas de adobe, todo de tierra. 
No sé cómo pasamos de ahí al cabo. El cabo es un espacio tropical lleno de vegetación al que vamos accediendo por una costa súper angosta. Arriesgando nuestras vidas pasamos por una zona casi imposible y llegamos a un espacio magnífico, precioso con agua transparente y caliente y peces. También hay un pueblo, de pescadores. Casitas de madera de colores en el borde Del Mar entre las palmeras.

Hoy he soñado que volvía ahí. Estaba con los niños. Íbamos con alguien más, alguien mayor. Llegamos al cabo y estaba lleno de gente, no había que rodearlo, habían hecho.
Una cuestas de cantos que llevaba al final del cabo. No había naturaleza. Las casitas estaban abandonadas y todo estaba construido feo, No se podían nadar en el mar, había obras. 

Veo todo tan claro en el sueño que a veces cuando me despierto dudo si llamar a Perico para preguntarle si de
verdad hemos estado ahí o no. 

Me ha asustado hoy ver todo tan destrozado. 

Me pregunto si significará algo. Me pregunto si de alguna forma alguna vez he estado y si de alguna forma he visto el pasado y el futuro porque se parece mucho a lo que está pasando en otros sitios. 
Y pienso que somos un asco de especie. Y me duermo un rato más. 

miércoles, 26 de abril de 2017

Tus cosas buenas, y las mias

In Heaven Everything is fine
You got your good thing
And I've got mine
Pixies

Toda la vida buscando ese cielo en el que todo está bien, y yo pueda tener mis cosas buenas y tú, quien seas, también.
Hay días que me parece que ese cielo solo existe si yo estoy sola en él, es como si fuera imposible tener las cosas buenas cuando el espacio es compartido.
Otros días el cielo es inconcebible sin compañía. Los que más. Los más satisfactorios, pero también los más dolorosos.

Equilibrio, paz y alegría ¿sola o acompañada? El eterno debate de los budistas y los cristianos, la transcendencia a través de una misma sola o a través de los demás renunciando a si misma. ¿Que hacemos las que queremos las dos cosas?¿Se trata de un problema de una sociedad mal concebida que no permite al individuo ser lo quiere, lo que necesita ser, a la vez que consigue encontrar un espacio sostenible en comunidad?

Yo me digo que si, que es un problema social, que podemos conseguir ser, dejar ser y al mismo tiempo ayudar a ser. Tengo que escribírmelo en un papel y colgarlos en una pared como un mantra para que no se me olvide.

lunes, 17 de abril de 2017

Ojalá todo el mundo pudiera volar

A veces me siento ligera. Ligerísima. Etérea.
Me gusta sentirme así porque no me canso nunca.
Noto como me traviesa la luz, y la energía.
Siento que si me concentro puedo volar. A veces sueño que vuelo. Muevo los brazos, como si estuviera nadando y me despego del suelo y me paseo por el techo de las casas, suspendida en el aire, avanzando a brazadas.

Pero a veces me siento pesada como una losa de cemento armado.
Peso tanto que le pecho se comprime y no puedo respirar.
Peso tanto que no me puedo mover.
Es tan tremendo el peso que lo tengo que romper de algún modo. Y cuando me doy cuenta me esfuerzo y respiro fuerte fuerte, me lleno de aire, hasta que las costillas no dan mas de si, y lo dejo salir fuerte fuerte, y repito. Y luego lloro. Y luego escribo. Y ya me siento mejor.

Me siento ligera porque la vida es una experiencia magnífica. Es un privilegio. Es lo único que tenemos, no hay más, eso o La Nada.
Me siento pesada porque hay mucho sufrimiento injusto. También me pesa la perdida de los seres queridos.
Mi equilibrio en todo esto: el amor. Amar la vida, amar a las personas, amar la tierra, amar en el sentido más amplio del termino, amar de venerar con amor, de recordar con amor, de perdonar.
El amor me hace ligera.
El desamor se convierte rápidamente en cosas que pesan mucho.

No puedo dejar de preguntarme si esto del amor le servirá a todo el mundo o solo nos sirve a unas pocas.
Ojalá le sirviera a todo el mundo.
Ojalá todo el mundo pudiera volar cómo yo.