sábado, 16 de enero de 2010

El poder de los medios y su poca responsabilidad


Ayer estuve en una pequeña presentación de la Presidencia Europea que organizaba el MAEC. Diego López Garrido dio un discurso denso pero cargado de fuerza y convicción, como de hecho suele hacer. Me gusta Diego López Garrido. Me gusta desde que tuve la oportunidad de conocerle personalmente porque la verdad es que antes me parecía un chulo y un tonto, sin ni siquiera haberle escuchado hablar, todo sea dicho. También me gusta su equipo , la gente que le acompaña y le asesora. Son gente integra que se lo cree y, dentro de la medida de lo posible, luchan por sus convicciones, lo cual en estos tiempos que corren ya es mucho decir.

Hace un par de meses una fundación de chichinabo acusó a López Garrido de prevaricación. La noticia llenó los medios, porque obviamente la denuncia fue presentada en un juzgado de Madrid y fue admitida a trámite, como la mayoría de las denuncias. Los medios de derechas le dieron más bola que los de izquierdas, por supuesto, y la presunta corrupción de López Garrido tuvo espacio en algunas columnas de opinión. Todo esto sin que se hubieran analizado las pruebas presentadas por la fundación denunciante y sin que se hubiese producido juicio alguno.

Personas que me conocen y saben que me gusta Diego López Garrido se apresuraron a preguntarme mi opinión. No sólo conozco al secretario sino que conozco también algo la Fundación Alternativas y desde le principio defendí la inocencia de todos ellos y denuncié la falacia. Pero la respuesta de la gente con la que hablaba era siempre la misma “cuando el río suena.. agua lleva”.

Al final quedo patente que se trataba de una denuncia sin fundamento y el juez que instruía el caso llego incluso a acusar a la fundación de chichinavo de “temeridad”.

Pero el daño ya estaba hecho. Mucha gente recordará a López Garrido como un tío corrupto que se ha librado de la cárcel por vete a saber que razones. Sobre la condena ni una sola columna increpando a la fundación y analizando el hecho. Los medios callados porque ya no había sangre ni cabezas que cortar, descartada la posibilidad de escándalo el tema ya no tenía interés.

Más sonado fue el caso del hombre falsamente acusado de abusar hasta la muerte de la hija de su pareja en Canarias. Ahí como si que el escándalo podía perdurar el error también tuvo algo de bola en los medios.

Ahora nos encontramos con todos los medios inundados de una sola noticia “Haití y su terremoto”. De nuevo todos los medios volcados en la desgracia de un país con miles de muertos por catástrofe natural. Me pregunto ¿Por qué? ¿Para que vale toda esta cobertura mediática? ¿Para ayudar a la población local? ¿Para informar a los interesados por ese país? ¿Para rellenar hueco porque no hay otras noticias sangrientas y truculentas con las que animar los espacios informativos?

Lo que tengo claro es que la cobertura mediática no se corresponde con un interés general sobre el país y sus precarias condiciones, porque antes de la catástrofe Haití se la refinflaba a la mayoría de la población mundial.

Otra pregunta es que pasará con Haití cuando llegue la próxima noticia truculenta que desbanque a su desgracia. Haití se quedará ahí con su miseria y su problema, que para eso es suyo, mientras nosotros gozamos de otra gran desgracia en directo.

Con esto obviamente no quiero decir que me dé igual el drama de Haití ni mucho menos, sino que empiezo a estar realmente cansada de nuestros medios, de su falta de reflexión y de criterio. Estoy cansada de la sangre, de las falacias, del amarillismo. Y que no me digan que es lo que público demanda. Se puede hacer periodismo de calidad eligiendo bien como, y ser del agrado del público, pero como todo lo bueno, es más costoso, no es el camino fácil, es le trabajo de periodistas serios, profesionales y quizás con conocimientos y experiencia concretos, algo que cada vez escasea más en nuestros maltrechos medios.

Tengo que volver al mundo porque llevo 4 semanas desconectada de mis costumbres diarias de lectura exhaustiva de periódicos, pero no me apetece. ¿Seré yo o serán ellos?


En cualquier caso, como le dijo el Tío Ben a Spiderman “With great power. comes great responsibility”, alguien debería recordárselo a los medios.

También os emplazo a echarle un ojo a dos de mis antiquísimos post sobre el tema:

http://lucilara.blogspot.com/2008/10/y-entre-el-humodifamacin.html

http://lucilara.blogspot.com/2008/10/antes-de-ayer-era-el-da-de-los.html

lunes, 11 de enero de 2010

El día que Kristina decidió que se iba



Que la vida es dura es un hecho sin discusión. Que cuanto más sensible sea el ser humano, cuanta más capacidad de ver la belleza intrínseca de la vida y la humanidad tenga, más duro este periplo le resultará, eso, es innegable.

Yo no dejo de repetir en este blog que hace falta mucho coraje para vivir con intensidad cada día.

Durante mi experiencia vital que ya tiene una duración intermedia porque llego más o menos al ecuador de lo que sería la esperanza de vida actual, he visto a gente querida enfrentarse a la vida y la muerte (valga la redundancia) de mucho modos.

Hablo mucho de Muriel, una luchadora nata que se aferró a la vida con uñas y dientes durante 7 años de calvario físico, aquejada de una enfermedad de la que solo mueren el 10% de los enfermos. Cuando como ahora, paso más de dos semanas un poco enferma, recuerdo a Muriel siempre al pie del cañón, destrozada por fuera pero tan fuerte por dentro, viviendo cada segundo como si este fuera la vida entera, lo que en realidad es, puesto que nuestra vida no es más que la unión de todos esos segundos de vivencias que la componen, ni más ni menos. Cada instante tiene un valor intrínseco, y no tienen mucho sentido vivir en el pasado o proyectándose en el futuro, porque uno ya fue y el otro es sumamente incierto.

También he visto a Aves Fenix, que casi en cenizas se recomponen y resurgen porque ven ese atisbo de luz que les guía y le permite reconocer el camino. Aunque les cuesta vivir, eligen enfrentarse al dolor para gozar de las maravillas que el estar vivo ofrece. Al fin y al cabo y aunque suene simplista, para morir, siempre hay tiempo. Cambiar de vida es el privilegio del hombre, y creer que no puede hacerlo es el error del hipersensible.

Mi mentor Daniel Gueguén siempre me decía que él tenía un plan B en la recamará para hacer frente a cualquier situación adversa. Yo también uso esa estrategia, el pensar en que haría yo si no estuviera haciendo lo que hago. Busco siempre otras cosas que me gustaría hacer, otros sitios en los que me gustaría estar, otras circunstancias en las que me gustaría vivir, y pienso que siempre puedo cambiar de vida. Eso me da fuerza para soportar las partes más duras de la existencia y además me permite valorar lo que tengo.

Todo esto que estoy diciendo me hubiese gustado haberlo escrito antes y habérselo enviado a mi amiga Kristina. Kristina, mujer guapa, inteligente, vital, sensible…hipersensible. En algún punto de todo este barullo se perdió, se cansó y se rindió. Ayer decidió irse de todo y se fue, y nos ha dejado con un palmo de narices, desconcertados y apenados.

Kristina era preciosa por fuera pero seguramente estaba destrozada por dentro. Pero no puedo dejar de pensar que para morir siempre hay tiempo, antes de irse voluntariamente hay tantas cosas que se pueden hacer.

Este es mi pequeño homenaje a mi querida Kristina, que se rompió en mil pedazos y no pudo recomponerse, que irradiaba vida, alegría fuerza y belleza, y a la que siempre recordaré sonriendo…

jueves, 7 de enero de 2010

Vivencia 2010

Si, empezamos un nuevo año dejando atrás tres intensas semanas de fiestas navideñas que tanto me gustan y tan mal me sientan.

Tres kilos más, resquicios de un terrible resfriado casi-mortal, y un gran agujero en mi tarjeta de crédito (pese a todos mis esfuerzos de ser sostenible y consumir con moderación…), ese sería el balance en grandes líneas de mis vacaciones navideñas. Pero también quedan todas las sonrisas de mis seres queridos y las mías propias que este año han sido muy grandes y abundantes… merece la pena.

Le decía a Kay Thwe Aye, mi amiga birmana que ha vivido sus primeras navidades este año, que las cosas no son importantes en si, sino que somos nosotros los que las hacemos importantes.

Del nacimiento a la muerte, somos nosotros los que otorgamos el valor a todos los sucesos que nos acontecen, dotándolos de un significado concreto y adoptando una postura emocional hacia ellos.

En muchos casos se trata de un tema cultural. Por ejemplo hace unos años hablando con un amigo Camerunés, Yves, este me explicaba como para él la muerte no significaba nada porque en su cultura sólo era un paso hacia un estado diferente, y por lo tanto todo el mundo lo aceptaba como se acepta que alguien se vaya a buscar fortuna a otro país y no vuelva nunca. Para mi sin embargo, la muerte es un gran drama al que no logro enfrentarme adecuadamente aunque lo intento ocn todas mis fuerzas y todas mi neuronas.

Kay Thwe se quedó en Madrid sola para pasar la noche vieja y el año nuevo. Muchas personas me preguntaron por ella y me comentaron lo triste que tenía que ser pasar dichas fechas sola en una país extraño sin poder celebrarlo. La verdad es que a Kay las navidades se la refanfinflan porque ella es budista y además el nuevo año en su país se celebra en marzo. No puede tener “espíritu navideño” ya que este se basa en gran parte en el anhelo de revivir experiencias anuales especiales que nos reconfortan y alegran, por estar a caballo entre el recuerdo, supuestamente feliz, y la realidad, supuestamente feliz también. –Aprovecho este comentario para hacer un inciso y subrayar que por esta misma razón hay mucha gente que odia las Navidades, porque están llenas de malos recuerdos…-

Yo he elegido vivir las Navidades a tope. Me gustan, tengo buenos recuerdos y me recreo en las tradiciones y los estereotipos que he adaptado para que me cuadren y me alegren. Soy feliz y creo que hago feliz a los que me rodean. Y magnifico las fiestas, haciendolas enormes para todo mi entorno. Kay Thwe Aye me lo dijo ayer, emocionada, mientras engullía su cuarto trozo de roscón: “gracias he sido muy feliz y ahora entiendo lo que me dijiste”… con eso casi me basta.

Esto es extrapolable a todos los sucesos vitales que podamos vivir. Un éxito o un fracaso vienen definidos por nosotros mismos, generalmente influidos por una serie de valores sociales que nos han inculcado.

Empiezo este nuevo año ahora porque quiero. Lo empiezo convencida de que el año pasado logré iniciar un camino que es el adecuado. El año pasado empecé a darle importancia a otras cosas y a quitarle importancia a muchos hechos que ahora me parecen intranscendentes. Como ya dije más FIB y menos PIB, han marcado mis prioridades de 2009. En 2010 quiero asentar conceptos, seguir creciendo, y ayudar a que otros muchos crezcan conmigo, descartando pensamientos únicos heredados que creo ya no son válidos en los tiempos que vivimos.

Ser más por dentro…aunque cueste mucho, porque si amigos a veces da miedo.

Os deseo a todos un año lleno de fuerza, de lucha exitosa y de evolución, creo que así se resume todo. Como diría mi mentor Daniel Gueguén: “Il faut se battre tous les jours" (hay que lichar todos los días », pero “that’s life”, otra cosa es solo superviviencia, no vivencia.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Avatar: el regreso de lo nunca visto

Si amig@s, apenas hemos tardado mi santo y yo un día en ir a ver la nueva película de James Cameron , Avatar , en 3D, por supuesto. No es un hecho sorprendente en si, ya que habremos sido unos cuantos cientos los espectadores los en Madrid vimos la película el sábado. Sin embargo, lo que nos diferencia del resto, supongo, es que hacía 4 años que no íbamos a una sala a ver una película. Vemos películas a menudo, pero en casa, en nuestra pantalla de 22x13 pulgadas, a nuestro ritmo, con nuestras paraditas para ir al baño, nuestros cojines y nuestras mantas. Yo que fuera una asidua de las salas de cine, me he dejado ganar por la comodidad del hogar dulce hogar, que además va acompañado de un precio muy competitivo.

Me diréis que el sonido no es el mismo, que no se puede comparar nuestra tele con una gran pantalla, que la emoción del acto en si, de salir e ir al cine para entrar en la película no es comparable con el quedarte a hacer la morsa en el sillón. Y sin duda tendréis razón pero mi realidad es que disfruto igual de las películas que me gustan, que en general son cine de autor, y aquellas que son de acción tampoco las veo tan mal.

Para mi el cine en sala estaba muriendo porque pertenecía a una costumbre pasada. Pertenecía al tiempo del vinilo, tiempo en el que el cine en casa no existía. No es sólo una cuestión de precio, que también, ni de pirateo, que puede que si que influya aunque yo no uso, es también un cuestión de disponibilidad. El cine nació y se consolido sin tener rival. Como iba a competir una tele pequeña, de sonido escaso y en blanco y negro con la pantalla del cinemascope.

El vinilo murió, por desgracias que conste, y el cine casi también.

Pero ayer mi santo y yo revivimos la experiencia de nuestra primera vez en una sala. Ayer llegamos 10 minutos antes a la sala, entramos emocionados, nos pusimos nuestras gafas entre risas tontas, y dimos un suspiro ahogado al unísono con la primera imagen del trailer de Alicia en el País de la maravillas de nuestro adorado y venerado Tim Burton. El primer suspiro siguieron sin duda muchos otros. Pasaron 3 horas y podrían haber pasado 3 más. Nos encandiló una historia simplona con un mensaje muy bonito, un cuento de ciencia ficción cuyos mejores conceptos me hicieron pensar en mi adorada Princesa Mononoke. Nos subyugo un espectáculo, una nueva forma de vivir la historia.

No será apto para todos los temas, ya que además hay películas que no lo necesitan, el show, el 3D, pero con nosotros ha funcionado, nos ha devuelto la ilusión perdida y las ganas de gastarnos nuestro dinero. Nuestra próxima misión es Alicia , no vemos el momento.

Los puristas me tacharán de banal y herética, yo prefiero considerarme una cinéfila recuperada…

jueves, 10 de diciembre de 2009

Mejor FIB que PIB

El FIB es una palabra que me persigue desde hace varios años. El FIB fue un antes y un después en mi vida, cuando en el año 1992 fui por primera a Festival de Benicassim. El Festival me marcó tanto que pocos años después ya trabajaba para la organización del Festival como directora de proyectos europeos.

Con el paso del tiempo el FIB cambió y yo también y después de mi última colaboración con el Festival a través del proyecto Unpop Classik yo tenía claro que a mi vida le sobraban y le faltaban muchas cosas.

Así fue como pasé del FIB a la FIB, del Festival Internacional de Benicassim a la búsqueda de la Felicidad Interior Bruta.

Con mi santo emprendí un viaje de 4 meses al sureste asiático, que cambió mi vida para siempre, como aquel festival del año 1992. Confirmé lo que ya sabía, que se necesita mucho menos de lo que pensamos para ser mucho más felices de lo que imaginamos. Aprendí tanto y viví tan intensamente que me costó mucho volver a sentirme en casa tras el regreso.

Desde entonces he trabajado en mi FIB, sin saberlo. He ido rechazando ciertas opciones y priorizando otras y el resultado es que mi FIB es la mayor desde que tengo uso de razón, y eso que considero que siempre he sido muy feliz.

Y estando en este punto el otro día me encontré leyendo un precioso artículo de El País semanal sobre Bután el país que según mi querido José Esquinas es el más feliz del mundo. El reino que quiso medir la Felicidad presenta todo lo que es y quiere ser este pequeño país tan lleno de sabiduría. Y comparo lo que leo con lo que quiero y me doy cuenta de que en Butan llevan 36 años aplicando una serie de criterios vitales que ahora son mi día a día.

Y gracias a que para mi es más importante la FIB que el PIB, soy más feliz que rica y tengo la impresión de que no hago más que crecer, en todos los sentidos.

Parafraseando a Pablo Guimón: “El verdadero desarrollo de una sociedad, defienden, tiene lugar cuando los avances en lo material y en lo espiritual se complementan y se refuerzan uno a otro. Cada paso de una sociedad debe valorarse en función no sólo de su rendimiento económico, sino de si conduce o no a la felicidad.”

Pues eso amigos, de todo esto quedaros con algo que seguro que os sirve.

Os dejo con Luis Armstrong y su canción “Is that you Santa Claus”… es que ya estamos casi en Navidad.


jueves, 3 de diciembre de 2009

No contratéis el servicio ADSL de Orange

Nunca creí que llegaría a este punto. Nunca creí que mi blog personal acabara albergando una queja que debería estar en manos de algún defensor de los consumidores. He bregado con muchas situaciones, compañías, países y nunca pensé que acabaría teniendo que escribir sobre este tema… pero amigos, no soy una consumidora despechada, soy una mujer desesperada. Orange a logrado desestabilizarme, vapulearme hasta destrozarme con una acción permanente de engaño desde hace un mes. Y si, ha podido conmigo.

Os ahorrare los detalles más básicos que se podrían asemejar a los de cualquier otra compañía del tipo.

Sólo mencionaré dos detalles que sin duda son errores del consumidor mal informado, en este caso yo, pero, que en los tiempos que corren, rozan desde mi modesto punto de vista el timo.

En primer lugar el servicio de asistencia de Orange cobra las consultas, aunque dichas consultas sean debidas a fallos propios del servicio y no a la incompetencia del usuario. De este modo, yo llevo ya gastados unos 20 euros en consultas desde que me entregaron el primer router (si amigos, me han entregado mas de uno en un mes que llevo con esta cruz).

En segundo lugar, hoy una operadora me ha informado que Orange se compromete a servirme Adsl por cable pero no por WIFI. Si amigos, he cambiado un servicio de Adsl con teléfono y wifi por un servicio que no incluye el Wifi. Así que mi salón parece un laboratorio espacial de principios de sigloXX, lleno de cables y luces por todos lados.

No puedo soportarlo más y después de una inversión inicial enorme en tiempo y dinero tengo que volver a cambiarme de compañía, volviendo a invertir tiempo y dinero. Me siento desvalida y no puedo recurrir a nadie y me tienen cogida por mis necesidades ya que trabajando desde casa no me puedo permitir estar sin servicio ni un solo día.

Así que desde mi frustración y mi pena os digo: no contratéis el servicio Adsl de Orange, no lo hagáis, por vuestro bien y el de aquellos a los que queréis.

martes, 1 de diciembre de 2009

Hay luz al final del tunel

He tenido una de esas “semanus horribilis” y creí que no volvería a ver la luz al final del túnel. Además de pequeños a problemas de tipo doméstico, he tenido que enfrentarme a grandes dudas editoriales para el blog: ¿a que jugoso tema dedicar mi entrada de esta semana?

Pensé en el proyecto de Ley de Economía Sostenible… pero no he conseguido encontrarlo para poder leérmelo y poder opinar con propiedad. No creo que el pequeño resumen de Moncloa y la rudimentaria presentación de power point que se debería titular “proyecto de Ley de Economía sostenible para Dummies” sean suficientes para hacerse una idea con cierto criterio…bueno digamos que rezuma demagogia por todos los lados y que, como apuntan varios expertos en la materia, el proyecto debería llamarse de otro modo, pero claro, no quería tan bien. En cualquier caso, no he encontrado en todo el power point de presidencia ninguna información que me sorprendiera gratamente, es más en mi ignorancia creí que muchas de las medidas propuestas ya se estaban llevando a cabo, pero insisto soy ignorante.

También evoqué la posibilidad de llenarme de valor y hablar del aborto. Pero me resulta difícil tratar este tema aunque lo tengo muy claro. Concretaré, tengo muy claro mi perspectiva socio-política del tema sin embargo no sería capaz de entrar en un debate emocional-espiritual-ético, por llamarlo de algún modo. De modo que para ahorrarme polémicas os remito al maravilloso resumen que mí a veces tan admirado Enrique Gil Calvo publicaba ayer en un artículo trilogía del El País.

Efectivamente, los tiempos han cambiado y al final lo único que yo personalmente le pido a la ley del aborto es que permita que aquellas personas que quieran abortar lo puedan hacer con seguridad, sea cual sea su nivel económico o social. Porque lo que no puede ser es que si eres rico, puedas abortar con seguridad porque te puedas pagar un billete a una clínica privada de París o Londres y si eres pobre tengas que arriesgar tu vida en un taller clandestino. Al final no he podido evitarlo… polémica servida.

Pero bueno, finalmente ayer vi la luz al leer a Nacho Torreblanca, del que sin duda un día de estos amigos, montaré un club de fans. Diplomacia de hierro se titula su contundente columna de ayer en la que explora sin complacencias la sorprendente (cuanto menos) política exterior de nuestro gobierno. A todo lo expuesto por Nacho yo añadiría el detalle de que nuestro Ministerio de Exteriores siempre podrá responder que sí que ayuda a los opositores de los regímenes, a través de fondos de ayuda al desarrollo. No tengo datos que lo prueben pero mi experiencia me dice que seguro que lo hacen. Como ya viví yo con Darfur, cuando, inmersa en una campaña en contra del régimen de Sudan, una persona de exteriores me explico que ellos no iban a presionar políticamente a los genocidas pero que estaban dando millones de euros para mantener los campos de refugiados… pues que bien.

En realidad, pensándolo bien, todo va en el sentido de la corriente, quiero decir que lo que nuestro gobierno hace con su política exterior es lo mismo que hace con todas sus demás políticas. No existe un objetivo concreto, no existe una coherencia ética o ideológica. Solo existen medios e imagen… acciones huecas que están creando un agujero negro.

Y esto no es solo en España. Se puede mirar más allá. Ejemplo es Lula, mi tocayo, y sus últimos devaneos con ciertos dictadores, aquí no os perdáis esta columna de Moisés Naim

Y os preguntaréis después de esto si existe realmente luz al final del túnel. Bueno yo creo que si, creo que hay toda una clase pensante que denuncia las incongruencias, quiere un cambio y propone soluciones. Estan los periodistas que he mencionado entre otros. Estoy yo, modestamente a través de mi blog y mi trabajo, y otros muchos bloggeros, como por ejemplo, un tal Pablo Benavides que me he encontrado hoy en Google. Con él os dejo, no dejéis de visitar su maravillosa página, merece la pena mil veces:

“Creo firmemente que descubriremos el fuego por segunda vez en la historia de la civilización humana. Salvo que, esta vez, la chispa vendrá desde nuestro interior” Debashis Chatterjee

Yo también.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Hillary vs Cathy, el orgullo de ser mujer

Estoy de mal humor y llevo así 4 días. A la mínima me enfado y si trasciende me pongo a llorar. Esto se llama semana 19 de embarazo. Dejo constancia por si alguna vez me vuelve a llamar la naturaleza y vuelvo a sentir la necesidad de procrear.

Y después de esta breve incursión por mi mas intimo yo, pasemos al tema de hoy, la mujer (¡vaya!).

Pues si, pues si, una año y medio después de mi primera y creo que única entrada sobre el tema, tengo que volver a lo de la mujer y el mundo laboral y la discriminación y esas cosas.

¿Y porque? Principalmente por la elección de una desaborida como nueva Mrs PESC (para aquellos profanos en el tema: ministra de Asuntos Exteriores de la Unión). Su nombre, Catherine Ashton. Su descripción generalizada por todos los medios: anodina. La gran pregunta es ¿como después de sudar la gota gorda para conseguir que se aprobara el tratado de Lisboa nos han elegido de representante en el exterior, de homóloga de Hillary, a Cathy la desconocida anodina? Pues parece ser porque se trata de la única mujer que pudo obtener un voto consensuado. Al parece tras las múltiples críticas uno de los dos nuevos elegidos (M PESC y Presidente) tenía que ser mujer. Y sólo encontraron a Cathy. Y yo, que soy mujer, estoy aterrorizada con el tema. Pues para eso que hubieran dejado a Solana, que dicho así parece nombre de gitana, ¿o no?

Y me vuelven las sabias palabras de Elvira Lindo sobre la paridad y esas cosas y de nuevo me invade la duda.

Admitámoslo tampoco es que la elección del presidente haya sido gloriosa: “Europa de bajo perfil” titulaba el diario Público la noticia de los nombramientos. De modo que bueno, Elvira tiene razón, la justicia a veces hay que forzarla y ¿si no son exigentes con él porque lo vamos a ser nostras más con ella? Lo cierto es que estamos acostumbradas a exigirnos mucho más y a que se nos exija mucho más. Son pocas las mujeres que destacan y, o rozan la perfección, o son automáticamente desacreditadas y objeto de burlas y chanzas varias…

Esto que acabo de describir lo sé “porque yo lo valgo”, es decir porque soy mujer e intento destacar en mi profesión, a mi modo muy sui generis por supuesto, y no he dejado de toparme con problemas. El más obvio que decidieran prescindir de mí en Weber Shandwick debido a mi maternidad… como si fuera poco problema.

Y sin embargo no puedo evitar que me disguste la campaña de igualdad, porque como bien dice el tan criticado Enrique Lynch en su desafortunada tribuna "Revanchismo de género" publicada recientemente en El Pais eso de “ninguno de los hombres... será más que yo” me suena a dominación matriarcal (con látigo y todo). Pero parece que hay necesidad de este tipo de eslóganes para defender nuestros maltrechos derechos.

Así que para poder ser respetadas tendremos que aplaudir que elijan a Cathy y que ningún hombre que esté en nuestra vida sea más que nosotras… y de verdad no sé si podré con tanto. Casi prefiero quedarme como estoy, con mi condición de mujer, a veces más y otras menos, super autoexigente porque yo lo valgo, pero feliz a fin de cuentas y sobre todo orgullosa y valiente: me gusta Hillary y Cathy no, y no me disgusta que algún que otro hombre de mi vida sea más que yo, eso si, que no pegue, si puede ser…

Os dejo con un ejemplo de lo difícil que es ser mujer en un mundo de hombres: Last Splash, The Breeders, Cannonball, esta joya compuesta por la que fuera la bajista invisible de los Pixies pero para mi único genio indiscutible de la banda (aunque cuando tuve a Black Frances y a Kim Deal delante les felicité a los dos por igual como una vil gallina groupy de pacotilla que soy… “together and separated” fueron mis palabras, lo recuerdo como si fuera ayer) . Lo cierto es que “I love you KIM”, y a Frank no. Así es.

lunes, 16 de noviembre de 2009

De nuevo la redes sociales en el punto de mira

Con la cara toda hinchada por haber pasado por el dentista esta mañana, y los parpados pesados tras haber disfrutado tan solo de 3 horas de sueño, me dispongo a escribir una entrada sobre una información que no encuentro… ¿no es muy buena forma de empezar verdad?

Creo que fue hace un par de fin de semanas que leí unas noticia relativa al acceso libre o restringido de los menores a Internet. Coincidía en el tiempo pero no recuerdo si en la plataforma física (a saber diario), una entrevista con Chris Hughes, uno de los cofundadores de Facebook que, equilibrando el debate, defendía las maravillas de la red, para todos.

Es el eterno de debate que tanto me provoca, sin duda porque mi trabajo ha cambiado mucho desde que se inventó el Facebook, el Linkedin, el Myspace o el Twitter, y a mí también me costó mucho. Me he quedado ahí en el me costó mucho porque empecé por despreciarlos profundamente, para intentar introducirme en ellos como un elefante en una cacharrería, tuve regresión y pensé que jamás los entendería, para acabar enganchándome, usándolos de forma compulsiva tanto personal como profesional.

Ahora creo haber llegado a un punto de equilibrio y no los uso ni mucho ni poco, sino lo justo para enterarme de las cosa pero sin sobrepasar la hora diaria jamás en ningún caso.

Todo este periplo que he vivido con las redes sociales me convierte, creo yo, en una conocedora, relativa, y usuaria no compulsiva. Desde este estatus lanzó mis pequeñas aportaciones al debate recurrente:

1- menores y redes sociales: no creo que sea responsabilidad de las redes sociales el asegurar el control del acceso de los menores a los programas. Tampoco restringir el acceso de los menores a Internet sea una solución. Es como si pretendiéramos restringir el acceso de los menores a la Playstation o a la televisión.

2- redes sociales y protección de datos: se habla mucho de la protección de los datos de los usuarios de la redes. Más que buscar un sistema que regule la protección de datos de la redes sociales, que recordemos no son un programa de Internet de compra por ejemplo, sino un programa de personificación on-line VOLUNTARIO, lo que habría que intentar es que todos los usuarios fueran conscientes de las implicaciones de facilitar sus datos.

3- Ángeles y Demonios: pues si la redes sociales son sociales y en este sentido tienen bueno y malo dentro. Aquí no me voy a extender, simplemente os recomiendo un maravilloso, claro y conciso artículo de Moisés Naim publicado en El Pais de ayer.

En realidad creo que este debate recurrente viene principalmente provocado por un sentimiento recurrente en el ser humano: el miedo a lo desconocido. Internet, personificado últimamente por las redes sociales, se revela como un terreno infinito lleno de potenciales maravillas pero también de potenciales peligros. Coexistimos los “Galileos”que creemos en el progreso y nos vamos enfrentando a las cosas en tiempo presente, con los patricios que temerosos prefieren lo malo conocido que lo bueno por conocer y proyectan sus miedos en medidas de prevención y control de un futuro incierto "por si acaso".

Desde mi modesto punto de vista no hay nada más nocivo que vivir el presente pensando el futuro. Quizás algunos denominen este enfoque temeridad, para mi es audacia. ¿Cuantas cosas se dejan de hacer por asegurar un bienestar futuro que es imposible, precisamente por su carácter futuro, controlar?

Las redes tienen bueno y malo, pero sobre todo tienen una vida muy muy corta. ¿Por qué no dejamos que se vayan desarrollando y autorregulando antes de meter nuestra zarpa, desvirtuándolas?

lunes, 2 de noviembre de 2009

La verdad sobre la Gripe A

Os preguntareis que hago yo una experta en comunicación, hablando de la Gripe A. Pues amig@s la gripe A es comunicación. Es una de las campañas de comunicación más imponente y controvertida de los últimos tiempos.

Supongo que much@s de vosotr@s ya habréis visto el llamado vídeo de la monja, campanas por la gripe A protagonizado por Teresa Forcades, una teresiana catalana doctora en medicina interna. Yo me lo vi después de oponer mucha resistencia porque ya no me quedaba más remedio…estaban hablando de él cada vez más y se había convertido en un tema de cultura general.

El video me produjo sentimientos encontrados. En un principio me pareció un poco too much; ¡tanto complot internacional, tanta conspiranoia! Conspiranoia: neologismo digno de mención que la doctora Antoni Trilla atribuye a Luis Muiño en una interesante carta publicada en El Mundo.

Sin embargo, como no soy experta en la materia preferí llevar a cabo una pequeña investigación entre mis familiares que para eso soy hija de médicos, prima y sobrina de médicos, nieta y bisnieta de médicos y hermana de farmacéutica. Y mi investigación dio sorprendentes resultados. Las afirmaciones de la monja eran ciertas, sus citaciones correctas y los datos objetivos todos verídicos. Y es más, si bien la parte más subjetiva no era del todo compartida por casi nadie, la parte objetiva era irrefutable.

Aun así, después de todo este trabajo de investigación, no me sentía todavía satisfecha del todo ni capacitada para escribir. Creo que han sido necesarios dos hitos más para completar mi diagnóstico y cerrar el círculo de mis conclusiones. El primero han sido las declaraciones del recientemente premiado descubridor de la vacuna contra la malaria Pedro Alonso: “Descalificar las vacunas es irresponsable". Y el segundo ha sido una doble página el El Pais de este domingo, poniendo a Teresa a bajar de un burro…

Después de todo esto aquí va lo que yo considero que es “la verdad sobre la gripe A”.

Co-existen dos problemas fundamentales en todo este tema.

El primero es que la industria farmacéutica es oscura, no es transparente, ni en su comunicación ni en sus prácticas (si existiera alguna duda sobre este tema solo mencionar el caso de Pfizer ilustrado bellamente por “El jardinero Fiel” de Le Carré, ya sería mucho más que suficiente). Este oscurantismo cada vez más denunciado ha conseguido crear muchas dudas sobre el sistema, dudas fundamentadas por desgracia, puesto que, si bien no se puede generalizar, hay evidencias de tremendos abusos e irregularidades (Guerra del Golfo por poner otro ejemplo).

El segundo problema es la OMS. La OMS no funciona bien. Y lo que ha pasado con la Gripe A es una flagrante prueba de ello. Yo he vivido situaciones en las que por intereses de algún cliente, hemos conseguido que la OMS publicara un informe que nos beneficiaba, para ver como meses después otro equipo de la misma organización publicaba otro informe con datos completamente opuestos, seguramente promovido por intereses empresariales antagónicos a los nuestros. De nuevo aquí hay mucho que analizar y repensar, y es normal que este tipo de situaciones, den lugar a una falta de confianza en el sistema.

Nos pide Pedro Alonso que confiemos en el sistema, un sistema que está poniendo en el mercado productos farmacéuticos que están revelándose, no sólo ineficaces, pero incluso dañinos. Sin embargo sabemos que Pedro Alonso tiene razón en cuanto a que nuestra esperanza de vida actual le debe mucho a las vacunas.

¿Qué hacer? Pues yo creo que no se puede hacer mucho más que solicitar y exigir un cambio de sistema, sin renunciar a las partes positivas del sistema existente. Los sistemas se pueden cambiar, se pueden mejorar o rediseñar como solemos decir en Universo Vivo.

Y si para ello hacen falta monjas conspiranoicas bienvenidas sean, pero recuerden señores que están en las esferas del poder que no es un video de una teresiana el que desestabiliza el sistema. Como ya dijera Mel Gibson en Apocalypto “Una gran civilización no es conquistada desde fuera hasta que no se ha destruido a sí misma desde dentro”. Pues eso. Aplíquense el cuento por favor.